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El agua. ¿futuros conflictos bélicos?

  • Foto del escritor: Ricardo A. Hernández R.
    Ricardo A. Hernández R.
  • 16 ago 2020
  • 3 Min. de lectura

En la escuela nos han inculcado que el agua es el recurso natural más importante del planeta, que es la fuente de toda la vida y por ello es el más preciado. Esta aseveración la tenemos bien aprendida, pero no hemos sido capaces de asimilar en su verdadera extensión y eso es fácilmente observable, solo hay que ver la forma en que administramos nuestros recursos hídricos.


Para empezar hay que conocer la información sobre el agua en el planeta. Se estima que la superficie del planeta, donde se desarrolla toda la biodiversidad que conocemos, esta constituido por 71% de agua, de ese total, aproximadamente el 97,5% es agua salada y aproximadamente solo el 2,5% es agua dulce, ahora bien de ese 2,5%, 70% esta en glaciales, así que el agua dulce disponible es menos del 1% (lagos 0,26%, atmósfera 0,04%, humedales 0,03%. ríos 0,006%) y la realmente disponible para usos humanos es el 0,007%. Estos datos nos muestran la verdadera dimensión del problema del agua potable al que nos enfrentamos.


Cuántas veces no hemos visto películas que narran un mundo postapocalíptico debido a la falta de agua. Esa realidad es posible en un futuro no tan lejano si no se toman medidas eficaces y contundentes ante este problema. Desde la antigüedad han existido conflictos humanos por el control de las aguas y es un problema recurrente hasta hoy día, actualmente existen importantes conflictos en varios lugares del mundo, según señala el diario teinteresa.es el 31/01/2014, como por ejemplo:

  • Israel y Palestina: Por el Río Jordán y sus acuíferos.

  • Turquía, Siria e Irak: Por los ríos Eufrates y Tigris.

  • Mozambique y Zimbabue: Por la cuenca del río Zambeze.

  • Egipto, Etiopía y Sudán: por el Nilo.

  • Bolivia y Chile: por las aguas del Silala.

  • Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay: Por el acuífero Guaraní, que es la tercera mayor reserva mundial de agua.

Si bien la mayoría de estos conflictos se conducen por cauces diplomáticos en un probable escenario de escasez mundial de agua, podrían llegar a convertirse en conflictos bélicos. Los más pesimistas opinan que a finales de este siglo podríamos estar ante grandes enfrentamientos armados debido a la escasez de agua y el control de los recursos hídricos.

Actualmente más de 2.000.000.000 de personas sufren “estrés Hídrico” (poblaciones que consumen o requieren más agua que la que poseen). El incremento del uso del agua en el mundo a un ritmo del 1% anual desde los años 80 (datos de: Sistema de información sobre el agua y la agricultura AQUASTAT, n.d.) para cubrir las necesidades del aumento de la población (4,46 en 1980 a 7,79 en 2020 -dato en miles de millones-) y la previsión de que la demanda siga incrementándose, lleva a expertos a vaticinar que la mitad de la población mundial sufra una importante escasez de agua para 2050, además esta situación se ve agravada por los efectos del cambio climático. Este aumento constante ha sido debido principalmente a la demanda creciente en los países en desarrollo y las economías emergentes. Sin embargo, el uso de agua per cápita en la mayor parte de dichos países sigue estando muy por debajo del uso de agua en los países desarrollados. Podríamos decir que simplemente se están poniendo al día. La agricultura (incluyendo el riego, la ganadería y la acuicultura) es, con mucho, el mayor consumidor de agua, ya que representa el 69% de las extracciones anuales de agua a nivel mundial. La industria (incluida la producción de energía) representa el 19%, y las familias el 12% (AQUASTAT, n.d.). Información del "Informe mundial de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos Hídricos".


Si bien indiscutiblemente el incremento de población es la raíz de los problemas de escasez de agua, existe la posibilidad de que esta situación de "estrés hídrico" generalizada de los próximos años, no dé lugar a enfrentamientos entre los países, según sostiene Lauren Risi directora de proyecto del programa de seguridad y cambio ambiental del Wilson Center, como señala en el reportaje de "Efecto Naím" de noviembre de 2019. Hasta ahora y a pesar de los enormes esfuerzos que se realizan para atajar el creciente problema, la solución definitiva está en dos acciones que en la práctica son muy difíciles de acometer, pero no imposibles; la primera pasa por concienciar de forma efectiva a la población del adecuado uso del agua y la segunda consiste en la total cooperación entre todos los gobiernos y los organismos internacionales y así intentar resolver la problemática del agua, ya que de ello depende nuestra supervivencia futura.

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